Tuesday, January 21, 2003

Hola. Me llamo Laura y tengo 19 años. Soy una adicta al chocolate, a internet, a la música, a las películas de terror, a la vaselina para los labios y a un montón de cosas más. Vivo obsesionada con mi cuerpo y mi aspecto físico. Mi ex novio me decí que cómo podía preocuparme por estar delgada cuando tanta gente se muere de hambre. Oh dios, ya he vuelto a acordarme de él. El muy cabrón me ha sido infiel. Y lo peor es que todavía dice que me quiere y que no puede vivir sin mí. Es cierto que a la chica con la que fue infiel ya no está. Es una historia muy larga que quisiera contar.
Le conozco desde hace al menos seis años, nos conocimos, cómo no, en una discoteca y nos enrollamos. Fue el primer chico al que besé. No es especialmente guapo pero tiene gancho. Nos enrollamos y salimos unos meses pero... éramos muy jóvenes y teníamos muchos pájaros en la cabeza así que no funcionó. Pero creo que aun así nunca nos olvidamos. Y hace unos tres meses volvió a mi, después de darse cuenta de que siempre me había querido y nunca había encontrado a nadie como yo.A mi siempre me dio mal rollo su amiguita Sara, que trabajaba en las oficinas del taller de aluminios donde él trabajaba (y trabaja). Siempre que nos veía le saludaba, y a mí también, la mar de simpática, y hablaba un rato con él del trabajo, del cabrón de su jefe... Yo siempre he sido muy celosa, pero en fin, ella tenía novio y eso para mí era un alivio. Empecé a ir a la autoescuela y ¡sorpresa! ella también se apuntó y digamos que nos hicimos amigas. Mi novio entonces, que se llama Luismi, estaba muy contento de que nos lleváramos tan bien, porque sábía que al principio ella a mí no me hacía mucha gracia. Sara se ganó mi amistad y mi confianza, nos mandábamos sms cada día y yo le contaba si tenía algún problema con Luismi o ella me contaba si le pasaba algo con Sergio, su novio con el que llevaba año y medio. Pero pronto todo empezó a tornarse oscuro. Lo que parecía tan perfecto: novio ideal, de tallista, romántico, atento, y la amiga perfecta que te escucha los problemas y te aconseja mejor que nadie... una vez leí en un libro que todo lo perfecto es sospechoso... y tenía razón quien lo escribió.
Un día, como quien no quiere la cosa en mitad de una conversación cualquiera con Sara, ella va y me suelta lo siguiente:
- Pues vaya faena, va mi padre y se olvida de que tenía que ir a buscarme a la estación... así que llamé a Luismi para ver si me podía hcer el favor de llevarme a casa.-
¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Qué?????????? ¿Desde cuando mi novio era el taxista de Sara? ¿Acaso su novio no tenía coche igual que el mío?
- ¿Y te llevó?- le pregunté.
Ella me miró con cara de sorpresa y me dijo:
- ¿Es que no te lo dijo?Me dijo que después iba a ir a buscarte a ti y tal, no sé, es que me dijo una vez que si le necesitaba que le llamara y como ya era tarde y encima Sergio no estaba en casa y como no tiene móvil...oye...no te molestará...
-No, no.- dije yo.
-Luismi y yo somos muy amigos sabes, bueno, eso salta a la vista. Cuando cortamos quedamos así, como amigos, y amigos somos.
¿¿¿¿Cómo????'¿¿¿"Cortamos"??? ¿Acaso es que...?
- ¿No lo sabías? Joder con Luismi, y eso que me dice que te lo cuenta todo. Hace cuatro años estuvimos saliendo, nada, medio mes, fue una chorrada...
DIOS DE MI VIDA. En pocos minutos me había enterado de:
a) mi novio y mi "mejor amiga" habían estado saliendo.
b) ella le llamaba por teléfono lo cual significaba que TENÍA SU NÚMERO y yo sin enterarme.
Cuando vi a Luismi, que me venía tan sonriente ese mismo día y que cuando me subí al coche lo primero que hizo (como siempre) fue ponerme la mano en la rodilla y darme un beso, me aparté. Me dijo que qué me pasaba y yo se lo solté todo.
- ¿Y qué importancia tiene? Sara es amiga mía, ¿por qué no iba a llevarla a casa? Y no estuvimos saliendo, por dios, fue un rollo, una tontería... - dijo.
- Sí tiene importancia, al menos para mí. ¿Nunca te has parado a pensar que es quizá demasiado simpática contigo? ¿Y si le sigues gustando?- le pregunté
TONTERÍAS fue lo que me respondió y después de darle mil vueltas al temita se me pasó el cabreo y acabamos haciendo el amor tranquilamente, él me dijo que me quería,le respondí que yo a él también y todos contentos, pero a mí se me quedó la mosca detrás de la oreja.
Y un mal día ella me llamó y me dijo que si podíamos quedar en un sitio privado, en su casa o en la mía, y le dije que se acercara por mi casa, me dijo que era algo que ya no podía ocultar más.